Aquí tienes una guía práctica, con trucos que funcionan y cero humo.
1) La regla de oro: lo que más gasta manda
En la mayoría de hogares, el “top 3” suele ser:
- Calefacción / aire acondicionado
- Agua caliente
- Electrodomésticos grandes (frigorífico, lavadora, secadora…)
Así que sí: bajar 1º el termostato suele ahorrar más que apagar la lucecita del router con cara de detective.
2) Calefacción y aire: el termostato es tu CEO
Invierno: prueba con 19–21 ºC en casa (y menos por la noche).
Verano: 25–26 ºC suele ser un buen equilibrio.
Tu objetivo no es sentir “clima tropical”, es sentir confort sin patrocinar a la compañía eléctrica.
Truco pro:
Programa horarios. Calentar/enfriar “porque sí” es como pedir taxis para pasear al perro.
3) Aislamiento: el superpoder más aburrido (y el más rentable)
Antes de subir la calefacción, mira por dónde se escapa el calor:
Burletes en puertas y ventanas
Cortinas gruesas en invierno (y persianas en verano)
Cerrar habitaciones que no usas
Humor realista: si tu casa tiene corrientes, no es “ventilación natural”, es “modo castillo medieval”.
4) Agua caliente: duchas con cabeza (no con cronómetro militar)
Baja la temperatura del termo/caldera a un nivel razonable (sin hervirte).
Duchas un pelín más cortas (no hace falta batir récord olímpico).
Si tienes termo eléctrico: úsalo en horario más barato (si tu tarifa lo permite).
Dato de vida: el agua caliente es el Netflix del consumo: parece poco, pero se te va el mes.
5) Iluminación: LED y sentido común
Si aún tienes bombillas antiguas, el cambio a LED es de los más rápidos.
Aprovecha luz natural: abre cortinas, no dramas.
Tip: apagar luces “por deporte” suma, pero no es el ahorro gordo. Lo gordo vive en la climatización.
6) Electrodomésticos: que trabajen cuando toca
Frigorífico (el empleado más constante)
No lo pegues a la pared: necesita respirar.
No metas comida caliente (le estás dando trabajo extra).
Mantén gomas y cierres bien.
Lavadora
Prioriza agua fría y cargas completas.
Programas “eco” suelen ahorrar energía (aunque duren más).
Secadora (la diva del consumo)
Úsala cuando sea necesaria, no por costumbre.
Si puedes: tender + ventilación = ahorro real.
7) El “standby”: vampiros pequeños, suma grande
Tele, consola, barra de sonido, decodificador… todos chupando “un poquito”.
Solución fácil:
Regletas con interruptor
Enchufes inteligentes (si te gusta automatizar)
Mensaje serio: no te obsesiones con el standby si tu calefacción está a 24ºC en enero. Prioridades.
8) Cocina eficiente: comer rico sin quemar euros
Tapa ollas y sartenes (sí, como tu abuela, que sabía cosas).
Usa el tamaño de fuego adecuado a la olla.
Microondas para recalentar suele ser más eficiente que horno.
Horno: evita abrirlo cada 2 minutos “para mirar”. No es un reality show.
9) Medir = ahorrar (sin convertirte en contable)
Si puedes:
Mira tu consumo mensual.
Identifica picos.
Haz un cambio por semana.
Porque la energía es como la dieta: lo que no se mide, se “pica”.
10) Plan rápido: ahorro en 7 días (sin drama)
Día 1: Ajusta termostato (1º menos en invierno o 1º más en verano).
Día 2: Burletes/cerrar fugas en puertas/ventanas.
Día 3: Regleta con interruptor para zona TV/PC.
Día 4: Lavadora en frío + cargas completas.
Día 5: Temperatura del termo/caldera razonable.
Día 6: Cortinas/persianas: estrategia según estación.
Día 7: Revisa el frigo (respira, cierra bien, no comida caliente).